Ya sabéis lo fans que somos de salir a explorar nuevos territorios al aire libre en buena compañía y con nuestro Carrycool: playas, bosques, prados, caminos sin asfaltar… lugares en los que podamos inspirar el fresco olor del eucalipto o en los que sintamos el salitre en los labios. Y esos lugares nos inspiran. Tanto que a veces desearíamos llevarnos esas arboledas a nuestra propia casa, para mantener viva todos los días esa parte tan vigorosa que despiertan en nosotros. Y vale que no podemos trasladar las Fragas del Eume al salón. ¿O sí podemos? De acuerdo, no del todo, pero sí algo de su esencia. Hoy os vamos a proponer un plan Carrycool en el que esta vez, vuestro carrito todoterreno no sólo servirá para llevar cosas sino para traer otras para vuestras casas. Un plan lleno de inspiración natural que se condensa en tres letras: DIY.

Para los que no estéis familiarizados, DIY son las siglas de Do It Yourself. Vamos, lo que antes llamábamos manualidades, pero eso sí: manualidades cool. En este caso, la idea es desplegar nuestra creatividad y la de nuestra familia con algunos proyectos DIY que realizaremos con elementos naturales que nosotros mismos recogeremos en nuestras excursiones de fin de semana. Con ellos elaboraremos objetos útiles, decorativos y llenos de significado para nosotros. El grado de dificultad y el estilo quedan a vuestra elección, pero hay propuestas sencillas y con grandes resultados garantizados, tanto para hacer de manera individual como para involucrar a los niños.

En multitud de blogs, páginas web y redes sociales encontramos referencias. Basta con poner DIY en el buscador para darse cuenta del aluvión de propuestas. Habrá que filtrarlas según nuestros gustos. Pinterest, por ejemplo, es un filón de inspiración inagotable para el DIY más cool. Vamos entonces con algunas ideas concretas.

Si nos encontramos con alguna rama de árbol que nos guste, podemos utilizarla para crear un colgador de ropa. Barnizada con estilo natural o pintada de algún color, por ejemplo, blanco. Dará un toque de diseño nórdico a nuestro vestidor o el de los niños. Ramitas más pequeñas nos servirán para crear elementos decorativos, como este corazón  que podemos preparar de cara a San Valentín. O portavelas y jarrones que podemos utilizar en casa o hacer para regalar. También los troncos de árbores los podremos convertir en creaciones preciosas y muy personales, como por ejemplo unos posavasos  hechos de láminas pintadas. Si vamos a lo grande, podremos fabricar también sillas e incluso mesas  y muchas más ideas decorativas en madera a distintas escalas, como lapiceros o portafotos.

El árbol es una gran fuente de inspiración. Y cómo no, las hojas y las flores. Podemos recoger hojas y flores de distintas plantas y hacer clásicos marcapáginas una vez las hayamos secado entre las hojas de un libro. O también algunas propuestas más originales y divertidas para los niños, como crear con ellas composiciones y figuras, por ejemplo estos simpáticos animales o también utilizarlas como planchas de imprenta, impregnándolas de color y dejando su marca en cuadros, telas o la superficie que elijamos.

 

Las piñas y otros elementos vegetales también nos darán juego. Aquí tenéis algunas ideas simpáticas para fabricar búhos con bellotas. Solo se trata de dejar volar nuestra imaginación y disfrutar del paseo dejando que la naturaleza nos inspire. Quizá encontremos también algunas piedras que nos recuerden al cuerpo de un pájaro o cualquier otra figura, o que nos gusten para pintar y transformar en pisapapeles.

Y si nuestra excursión en lugar de al campo es a la playa, seguro que encontraremos conchas que estimulen nuestro espíritu creativo y con ellas podremos crear mágicos tarros, móviles, marcos y muchas otra opciones de decoración para nuestra casa. Y por supuesto, la arena. Podremos congelar la sensación de verano con este original cuenco de arena.

 

Seguro que se os ocurren muchas más posibilidades. Os animamos a compartirlas con nosotros en vuestros comentarios. HAPPY LIVING!