A veces las cosas más maravillosas son las más sencillas. La magia de ver brotar una planta, la curiosidad de observar cómo se abre una flor, la satisfacción de lograr un fruto cultivado por nosotros mismos. Hace poco hablábamos de lo importante que es reconectar a los niños con la naturaleza para que crezcan sanos y felices y hoy queremos dar un paso más y proponerte que te sumes al movimiento de los huertos, ya sean urbanos, en tu propia casa o en el rural. ¿Te imaginas la cara de los niños cuando sientan en su paladar el dulzor de una fresa que ellos mismos han cultivado? Además, por el camino habrán aprendido muchas cosas y habréis pasado un tiempo juntos de gran valor. Para recoger, hay que sembrar. ¡Pues manos a la obra!

 

Para que tus hijos no sean de los creen que la leche viene de los bricks o que los botes de ketchup brotan tal cual en las praderas, eduquémonos un poco en la huerta. Compartiendo esta actividad con los niños o con las personas que nos apetezca tendremos nuestro pequeño proyecto común y un tesoro cuando llegue el momento de recoger los frutos. Para empezar, aquí tienes un calendario de siembra  para tu huerto urbano. Estamos en una buena época del año para comenzar esta iniciativa, ya que muchas hortalizas se siembran en estos momentos: tomates, zanahorias, calabacines, lechugas, patatas, pepinos, pimientos… Así que lo primero es la fase de semillero, que podremos tener en algún lugar de casa sin problema. Cuando la planta vaya creciendo más necesitará más tierra. Si tenemos balcón o terraza podemos destinar parte de este espacio a nuestra pequeña plantación. Hay ideas muy originales para huertos verticales por ejemplo con botellas de plástico. Los huertos urbanos se han puesto de moda en los últimos años y cada vez hay más iniciativas de este tipo en el entorno de nuestras ciudades. Por otro lado, en comunidades como Galicia, aún hay muchas familias que tienen terreno en zonas rurales, aunque no siempre está bien aprovechado para cultivar. Sea cual sea tu situación, saca partido a tus recursos y lánzate a la aventura de sacar adelante tu propio huerto.

 

Como siempre, en páginas especializadas sobre estos temas en internet encontrarás numerosos consejos. Hay muchas con recomendaciones para principiantes. Nuestro pequeño consejo es que emplees unas buenas porciones de paciencia y de ilusión para mantener el proyecto y que impliques a los más pequeños. También hay propuestas de huertos centradas en los más niños. Te sorprenderá lo cuidadosos y habilidosos que pueden ser una vez que se implican. Así que cuidando vuestros cultivos con mimo, dándole tiempo al tiempo y si la meteorología y la suerte nos acompañan llegará el momento de recoger nuestros frutos. Incluso si la cosecha no es la esperada, habremos aprendido a valorar el trabajo y la calidad de los cultivos ecológicos. Y así como nuestros Carrycool vale para cargar nuestros pequeños aperos del huerto, semillas, manto y demás enseres para dirigirnos a nuestro huerto urbano, también es perfecto para cargar con nuestra compra ecológica en alguna tienda especializada si nuestro huerto no da todos los frutos deseados.

 

Porque los resultados no lo son todo y no siempre llegan a la primera, en Carrycool tenemos claro que hay que perseverar en el camino. Acabamos nuestro post de hoy una dosis de filosofía oriental: “Si quieres un año de prosperidad, cultiva arroz. Si quieres diez años de prosperidad, cultiva árboles. Si quieres cien años de prosperidad, cultiva personas.” Happy living!